El árbol más viejo del mundo

El árbol más viejo del mundo se encuentra en las altas montañas del suroeste estadounidense y se ha mantenido con vida desde antes de las primeras civilizaciones humanas, hace unos 4.600 años.

Se trata de una variedad de la familia de las Pináceas, el Pinus longaeva, como su nombre lo indica, es una especie muy longeva cuyos ejemplares pueden llegar a vivir varios miles de años.

Estos árboles de entre 5 y 15 metros de altura y unos 3 metros de diámetro tienen la corteza de un color naranja brillante o amarillo y a simple vista pareciera que están medio secos. Esta es una estrategia que les sirve para vivir tantos años, gran parte del árbol está seco mientras que una pequeña parte se mantiene con vida.

Anteriormente, se pensaba que los árboles más grandes eran los de mayor edad. Pero se descubrió que esto no era así. En la década del 50, muchos sequoias fueron talados para su estudio, estos arboles gigantes pueden llegar a vivir hasta 3.000 años.

Esta creencia se mantuvo hasta que el doctor Edmund Schulman, quien estudiaba la longevidad de los árboles, descubrió el árbol más viejo del mundo, un pino longevo al que bautizó como “Matusalen” en alusión a la figura bíblica.

La localización exacta del Matusalen se mantiene en secreto, crece en algún lugar de las montañas al este de Nevada (EEUU). Este es el árbol más viejo del mundo con vida, pero anteriormente existía otro árbol más antiguo aún, que en una triste historia encontró su fin luego de estar en el lugar por más de 5.000 años (había nacido aproximadamente en el año 3.040 a.C.)

El científico más inepto del mundo

Cuando el doctor Schulman descubrió cual era la especie de arboles de mayor edad, esto convocó la atención de diversos grupos naturistas. En ese momento, los conservacionistas se entusiasmaban catalogando los árboles según su edad y hasta les ponían nombres.

Uno de estos grupos, liderado por el estudiante Darwin Lambert, descubrió un ejemplar que mostraba tener más de 4.000 años de antigüedad. En un comportamiento que se aleja de toda ética y moral, el científico pidió permiso al Servicio Forestal Estadounidense para talar el árbol con el objetivo de estudiarlo a fondo.

Asombrosamente, el permiso le fue otorgado. Este fue el fin para el árbol que más tarde demostró tener 4.862 años de edad. Era el árbol más antiguo del mundo pero sus días terminaron gracias a la ineptitud de la ciencia y las instituciones.

Un par de años más tarde, y gracias a las intensas protestas que se produjeron a partir del hecho; se creó el Parque Nacional Great Basin para preservar los pinos longaeva, los seres vivos más longevos del planeta.

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